Efectos sobre el cuerpo humano
Los campos de baja frecuencia inducen corrientes en el cuerpo humano que pueden afectar a los sentidos, a los músculos y al sistema nervioso. Cuanto mayor es la intensidad de campo, mayores son los efectos. La intensidad de campo disminuye a medida que nos alejamos de la fuente de radiación.
Los campos de alta frecuencia calientan el cuerpo humano.
El grado de absorción de las ondas electromagnéticas depende de la frecuencia y la intensidad del campo, y también del tipo de tejido. Los órganos con menor flujo sanguíneo, como los ojos, son los que mayor riesgo presentan. Por el contrario, el corazón y el cerebro soportan mejor el aumento de temperatura, ya que el flujo sanguíneo es mayor.
Además de los daños obvios, como las quemaduras, se están estudiando efectos a largo plazo tales como el riesgo de cáncer, las influencias sobre el equilibrio hormonal, el crecimiento de células y el sistema imunológico.





